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ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL
TRABAJO
1998 COMUNICADOS DE PRENSA
La violencia en el trabajo: un problema mundial
Los taxistas, el personal de los servicios de salud y los
maestros
figuran entre las categorías más expuestas
Lunes 20 de julio de 1998
Publicación simultánea en Ginebra y Washington D.C.
( OIT/98/30 )
GINEBRA (Noticias de la OIT) - Francia, Argentina, Rumania, Canadá e
Inglaterra han señalado las tasas más elevadas de agresiones y acoso sexual en
el lugar de trabajo, según indica la Oficina Internacional del Trabajo en un
nuevo informe, basado en el estudio mundial más vasto que se haya realizado
hasta ahora sobre la violencia en el trabajo.
Según el informe de 156 páginas preparado por la OIT, Violence at Work
http://www.ilo.org/public/spanish/235press/pr/1998/30.htm#N_1_ en los
Estados Unidos alrededor de 1.000 personas son muertas cada año en entornos
laborales. El homicidio se ha convertido en la principal causa de
defunciones en el lugar de trabajo para las mujeres, y en la segunda para los
varones.
El informe de la OIT se centra en el análisis de las tendencias globales.
Entre los resultados del estudio, el informe señala:
- Los brotes de violencia "que se producen en los lugares de trabajo de todo
el mundo permiten concluir que este problema rebasa en efecto las fronteras de
los países, los ámbitos de trabajo o cualesquiera categorías profesionales".
- En algunos lugares de trabajo y ocupaciones, como los taxistas, el
personal de los servicios sanitarios, el personal docente, los trabajadores
sociales, el servicio doméstico en países extranjeros o el trabajo solitario,
sobre todo en los turnos de noche del comercio de detalle, existe un grado de
riesgo ante la violencia mucho mayor que el correspondiente a otros ámbitos u
ocupaciones.
- Dicho riesgo es considerablemente mayor para las mujeres, dado que se
concentran en las ocupaciones más expuestas, como la enseñanza, el trabajo
social, la enfermería, la banca y el comercio minorista.
- Tanto los trabajadores como los empleadores reconocen cada vez más que las
agresiones psicológicas son una forma grave de violencia. La violencia
psicológica incluye el amedrentamiento de grupo o "mobbing", es decir, la
intimidación y el hostigamiento psicológico colectivos.
"Por ejemplo, un estudio realizado en 1994 por el Sindicato de Trabajadores
del Sector Público del Canadá mostró que casi 70 por ciento de las personas
consultadas consideraban que la agresión verbal era la principal forma de
violencia que habían sufrido", señala la OIT.
La OIT preparó este informe con el objeto de aportar informaciones y análisis
que permitan a "las autoridades de los organismos estatales, las organizaciones
de empleadores y de trabajadores, los profesionales que se ocupan de seguridad y
salud en el trabajo, los directivos encargados de la gestión de recursos
humanos, los instructores y los trabajadores promover el diálogo y la
formulación de políticas e iniciativas que apunten a repudiar la violencia y
erradicarla inmediatamente del lugar de trabajo". En los últimos años, la OIT ha
publicado varios informes y directrices sobre temas afines, como el estrés
profesional, el acoso sexual y los problemas derivados del consumo abusivo de
drogas y alcohol en el lugar de trabajo.
La OIT hace hincapié en las dificultades que existen para comparar los
índices de violencia registrados en distintos países. Las estadísticas
oficiales sobre homicidios, agresiones físicas y en particular sexuales, el
acoso sexual y la violencia psicológica en el lugar de trabajo suelen ser
inadecuadas, en el supuesto de que existan. No obstante, el informe de la
OIT se basa en una gran encuesta realizada en 1996 entre trabajadores de 32
países, titulada International Crime (Victim) Survey,
http://www.ilo.org/public/spanish/235press/pr/1998/30.htm#N_2_
en la que se registraron las observaciones de estos trabajadores sobre lo que
consideraban les había ocurrido en el lugar de trabajo.
Según los datos contenidos en esta encuesta, los trabajadores franceses son
los más expuestos a convertirse en víctimas de actos de violencia en el lugar de
trabajo: el 11,2 por ciento de los varones y el 8,9 por ciento de las mujeres
denunciaron haber sido objeto de agresiones en el año anterior, mientras que
19,8 por ciento de las mujeres denunciaron "incidentes de carácter sexual" en el
mismo período de doce meses.
Entre los datos relativos a algunos países comprendidos en la encuesta de
1996 figuran los siguientes: en Argentina, el 6.1 por ciento de los varones y el
11,8 por ciento de las mujeres indicaron haber sufrido agresiones en el año
anterior, mientras que 16,6 por ciento de las mujeres dieron cuenta de
incidentes de carácter sexual; en Rumania, dichos índices fueron de 8,7 por
ciento, 4,1 por ciento y 10,8 por ciento; en Canadá, de 3,9 por ciento, 5,0 por
ciento y 9,7 por ciento; en Inglaterra/País de Gales (considerados como una
unidad), de 3,2 por ciento, 6,3 por ciento y 8,6 por ciento; por último, en los
Estados Unidos, de 1,0 por ciento, 4,2 por ciento y 5,3 por ciento.
En 1996, una encuesta de la Unión Europea basada en 15.800 entrevistas
celebradas en sus quince Estados miembros mostró que, el año anterior, el 4 por
ciento de los trabajadores (seis millones) habían sido objeto de violencia
física, 2 por ciento (tres millones), de acoso sexual, y 8 por ciento (doce
millones de trabajadores), de intimidación y amedrentamiento.
Violencia psicológica
En los últimos años, se han conocido nuevos antecedentes que demuestran las
consecuencias y daños resultantes de la violencia no física, que suele
denominarse "violencia psicológica". En ésta quedan comprendidos los siguientes
comportamientos:
Amedrentamiento - El
amedrentamiento en el lugar de trabajo está siendo citado con creciente
frecuencia en las quejas sobre violencia laboral. Se trata de todo
comportamiento ofensivo de un miembro del personal que, mediante actos
revanchistas, crueles, malintencionados o humillantes, busque debilitar la
condición de otro trabajador o de un grupo de trabajadores. Concretamente, puede
tratarse, por ejemplo, de:
- crear dificultades cotidianas a toda persona que pueda desempeñar mejor
las funciones profesionales del "amedrentador";
- alzar la voz o gritar sistemáticamente al dar instrucciones al personal
subalterno;
- imponer el "amedrentador" sus puntos de vistas como única manera correcta
de realizar las tareas;
- negarse a delegar responsabilidades argumentando que nadie merece su
confianza;
- mortificar a otros miembros del personal con críticas negativas incesantes
o privar de responsabilidades a los trabajadores que muestren grandes
competencias o aptitudes profesionales.
Algunas investigaciones efectuadas en el Reino Unido determinaron que el 53
por ciento de los trabajadores han sido víctimas de amedrentamiento y
persecución en el trabajo y que 78 por ciento han presenciado comportamientos de
tal índole. Las consecuencias para las personas afectadas pueden ser
extremadamente negativas.
Un estudio realizado en Finlandia sobre los efectos del amedrentamiento en
los empleados municipales ha puesto de manifiesto, por ejemplo, que el 40 por
ciento de los trabajadores perseguidos se consideraban sometidos a un estrés
"intenso" o "muy intenso", que 49 por ciento experimentaban un agotamiento
inhabitual en su ocupación y que 30 por ciento se sentían "a menudo" o
"constantemente" nerviosos.
Intimidación y hostigamiento colectivo -
Un problema que se agrava cada vez más en Alemania,
Australia, Austria, Dinamarca, Estados Unidos, Reino Unido y Suecia es la
práctica conocida como "mobbing" o intimidación y hostigamiento psicológico que
un grupo de trabajadores ejerce sobre otro trabajador que convierten en blanco
de su hostilidad. Entre las formas que reviste este comportamiento, figuran,
por ejemplo: la repetición de comentarios negativos sobre una persona o las
críticas incesantes en su contra; "hacer el vacío" a un trabajador, desalentando
todo contacto social con éste; o la propagación de chismes o de información
falsa acerca de la persona que se quiere perjudicar. Se ha estimado que el
hostigamiento psicológico es un factor coadyuvante en 10 a 15 por ciento de los
suicidios en Suecia.
"En los nuevos modelos de análisis de la violencia en el trabajo se ponen en
un pie de igualdad sus manifestaciones físicas y las psicológicas, y se reconoce
plenamente la importancia que tienen los actos de violencia menos graves", dice
Vittorio Di Martino, uno de los autores del informe de la OIT.
El trabajo solitario
En todo el mundo se observa un aumento del número de personas que trabajan
por sí solos, fenómeno originado por la creciente automatización de los procesos
de trabajo, la subcontratación de tareas, el teletrabajo, el trabajo en redes y
las nuevas formas de empleo independiente. El trabajo individual no es
necesariamente más peligroso que otras formas de empleo, pero en efecto pone a
los trabajadores en situaciones de vulnerabilidad particular. Así ocurre, por
ejemplo, con:
- Las personas que trabajan solas en pequeñas tiendas, estaciones de
servicio y kioscos
- Estos trabajadores suelen ser considerados
"blancos fáciles" por los delincuentes. En los Estados Unidos, los
trabajadores de gasolineras y estaciones de servicio figuran en cuarto lugar
entre las ocupaciones más expuestas a agresiones mortales.
- Quienes trabajan solos fuera de los horarios habituales
- El
personal de los servicios de limpieza, mantenimiento y reparaciones está
particularmente expuesto al riesgo de agresiones físicas o sexuales.
- Los conductores de taxi, categoría de trabajadores individuales que es
sobradamente la más expuesta a la violencia
- Los turnos de noche son
los más peligrosos para los choferes, así como para otras profesiones, y la
ebriedad de los clientes es un factor que favorece y precipita los actos de
violencia. Un estudio hecho en Australia en 1990 reveló que, con respecto a
la comunidad en general, los taxistas estaban 28 veces más expuestos al riesgo
de agresiones no sexuales y 67 veces más expuestos a robos con violencia.
Entre los países cuya situación el informa analiza en más detalle figuran:
Estados Unidos
Una importante serie de estimaciones sobre el número de agresiones no
mortales registradas en el lugar de trabajo es aportada por la Encuesta Nacional
sobre Criminalidad y Víctimas de la Violencia (NCVS), vasto estudio de hogares
realizado sobre un universo de más de 100.000 personas de 12 o más años de edad.
Las estadísticas de la NCVS muestran que, de 1987 a 1992, casi un millón de
personas fueron agredidas cada año en su trabajo, y que dichas agresiones
representaron el 15 por ciento del total de agresiones denunciadas en el país.
El 16 por ciento de las agresiones cometidas en el lugar de trabajo provocaron
lesiones corporales.
En los Estados Unidos, la violencia en el trabajo se concentra en algunas
ocupaciones. Entre los taxistas se observa la tasa más elevada de
fallecimientos por homicidio en el ejercicio de la profesión. En el comercio
de detalle y las actividades de servicios se registran más de la mitad de los
homicidios en el lugar de trabajo, así como el 85 por ciento de las agresiones
no mortales.
En este país, un promedio de 20 trabajadores son asesinados en el lugar de
trabajo cada semana.
Reino Unido
Una encuesta efectuada por el Consorcio Británico de Comerciantes Detallistas
estableció que en el período financiero 1994-1995, en el sector de la venta al
por menor fueron agredidas físicamente más de 11.000 personas y 350.000 fueron
objeto de amenazas e insultos en el lugar de trabajo.
Una gran parte de las agresiones físicas - 59 por ciento - se produjeron
mientras el personal trataba de impedir robos. Las demás fueron obra de personas
que causaban desórdenes (16 por ciento), asaltantes (10 por ciento), clientes
disgustados (5 por ciento) y personas bajo la influencia del alcohol o de drogas
(5 por ciento).
El riesgo de violencia física se calculó en 5 agresiones por 1.000
trabajadores; el de amenazas, en 35 por 1.000, y el de violencia verbal, en 81
por 1.000.
Japón
La grave recesión económica se ha traducido en grandes reducciones de
personal. Estas medidas han puesto fin a una de las tradiciones laborales
japonesas, a saber, que los trabajadores podían aspirar razonablemente a
permanecer en una empresa durante toda su vida activa. El fin de la seguridad
del empleo y de los sistemas de antigüedad ha dado lugar a un incremento de las
tácticas de amedrentamiento en perjuicio del personal de oficina y los
profesionales.
El Sindicato de Administradores y Directivos de Tokio abrió una permanencia
telefónica para atender casos de persecución, la que registró más de 1.700
consultas en dos breves períodos, en junio y octubre de 1996. El estrés era el
principal motivo de queja, y
muchas personas afirmaban necesitar un tratamiento mental de urgencia. Entre
quienes llamaban había familiares de trabajadores que se habían suicidado o
habían intentado hacerlo.
Alemania
Una extensa encuesta nacional realizada en Alemania en 1991 por el Instituto
Federal de Salud y Seguridad en el Trabajo reveló que el 93 por ciento de
las mujeres interrogadas habían sido objeto de acoso sexual en su trabajo
durante su vida activa.
Filipinas
La migración laboral ha sido desde hace mucho tiempo una característica del
mercado de trabajo filipino. Según estadísticas acopiadas en este país, más de
la mitad de los trabajadores filipinos en el extranjero son mujeres. Muchas
están ocupadas en el servicio doméstico y en el sector del espectáculo. Diversos
estudios han establecido que, con excesiva frecuencia, una proporción muy
elevada de estas trabajadoras sufren agresiones relacionadas con su empleo.
"Muchas trabajadoras se quejan de "maltrato", término genérico que engloba
comportamientos como tirar el cabello de la afectada, propinarle golpizas,
golpearle las manos con un objeto, quemar su piel, golpearle la cabeza contra un
muro, arrojarle encima líquidos tóxicos o químicamente peligrosos, etc.", indica
el informe de la OIT. "Por regla general, el empleador retiene el pasaporte del
trabajador migrante, como una manera de asegurar su sumisión".
Causas de la violencia en el lugar de trabajo
El informe indica que la violencia en el entorno de trabajo se deriva de una
combinación de causas, relativas a las personas, el medio ambiente y las
condiciones de trabajo, así como a las formas de interacción entre los propios
trabajadores, entre los clientes y los trabajadores y entre éstos y los
empleadores.
"Rechazamos la idea de que la violencia en el lugar de trabajo obedezca
únicamente a factores personales", dice el Sr. Di Martino. "Nunca lograremos
prevenirla o ponerle coto si nos basamos sólo en esta premisa".
El costo de la violencia en el lugar de trabajo
Según la OIT, los actos de violencia provocan una alteración inmediata y a
menudo duradera de las relaciones interpersonales, la organización del trabajo y
el entorno laboral en su conjunto. En los empleadores recae el costo directo del
trabajo perdido y de la necesidad de mejorar las medidas de seguridad. Entre
los costos indirectos se pueden citar la menor eficiencia y productividad, la
reducción de la calidad de los productos, la pérdida de prestigio de la empresa
y la disminución del número de clientes.
Al respecto, valga indicar que, según una encuesta del Instituto Nacional
de Seguridad en el Lugar de Trabajo de los Estados Unidos, el costo total de la
violencia en el trabajo fue en este país de 4.000 millones de dólares en 1992.
En Canadá, de acuerdo con datos de la Comisión de Compensación Laboral de
Columbia Británica, las solicitudes de indemnización por pérdida de salario
presentadas por el personal hospitalario a raíz de actos de violencia se han
incrementado en 88 por ciento desde 1985. En Alemania, se ha calculado que el
costo directo de la violencia psicológica en una empresa con 1.000 trabajadores
se eleva a 112.000 dólares (200.000 DM) al año, mientras que los costos
indirectos son de 56.000 dólares.
Cómo reaccionar ante la violencia
El informe de la OIT propone hacer frente a la violencia en forma
multifacética, aplicando medidas:
- preventivas
, que tomen en consideración las raíces de la
violencia y no sólo sus efectos;
- específicas
, dado que cada forma de violencia exige remedios
distintos;
- múltiples
, en el sentido de que se necesita combinar diferentes
tipos de respuesta;
- inmediatas
, es decir, hay que establecer con anticipación un plan
de intervención inmediata para contener los efectos de la violencia, análogo a
las intervenciones en caso de agresión terrorista;
- favorables a la participación
de todas las personas directa o
indirectamente afectadas, incluidos los familiares, los directivos de la
empresa , los colegas y las propias víctimas;
- a largo plazo
, habida cuenta de que las consecuencias de la
violencia también se manifiestan a largo plazo y que, por ende, las medidas
coyunturales no bastan.
Según la OIT, se va afirmando la idea de que para actuar contra la violencia
se necesitan enfoques globales. En lugar de buscar una única solución aplicable
a cada problema y situación, deberían analizarse todos los factores generadores
de violencia y explorarse estrategias variadas. Las acciones contra la violencia
en el lugar de trabajo suelen ser restringidas, circunstanciales y mal
definidas.
* * *
http://www.ilo.org/public/spanish/235press/pr/1998/30.htm#r1
Violence at Work de Duncan Chappell y Vittorio Di Martino. Oficina
internacional del Trabajo, Ginebra, 1998. ISBN 92-2-110335-8. Precio: 25 francos
suizos
(sólo en inglés).
http://www.ilo.org/public/spanish/235press/pr/1998/30.htm#r2
1996 International Crime (Victim) Survey, encuesta del Instituto
Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia
y la Justicia.
De próxima publicación, 1998.
Incidencia de la violencia en el lugar de trabajo, en tasas
porcentuales según el tipo de incidente, el género de las víctimas, la región y
el país, 1996
Región/
País |
Agresiones físicas
Hombres ............. Mujeres |
Incidentes sexuales
Sólo mujeres |
| Europa occidental
Austria
Inglaterra y Gales
Escocia
Irlanda del Norte
Finlandia
Francia
Países Bajos
Suecia
Suiza
Países en transición
Albania
Ex República Yugoslava de Macedonia
Georgia
Hungría
Kirguistán
Letonia
Mongolia
Polonia
República Checa
Rumania
Rusia, Federación de
Yugoslavia (República Federal)
América del Norte
Canadá
Estados Unidos
América Latina
Argentina
Bolivia
Brazil
Costa Rica
Asia
Filipinas
Indonesia
África
Sudáfrica
Uganda
Zimbabwe |
3.6
0.0
3.2
3.1
2.3
3.1
11.2
3.6
1.7
4.3
2.0
0.4
0.8
1.7
0.6
2.5
1.0
1.4
0.9
1.9
8.7
0.4
3.2
2.5
3.9
1.0
1.9
6.1
0.4
0.2
0.8
0.4
0.5
0.3
2.3
0.7
3.2
3.0 |
3.6
0.8
6.3
2.6
3.7
4.3
8.9
3.8
1.7
1.6
1.4
0.4
0.5
0.9
0.0
3.4
0.8
1.6
1.3
0.8
4.1
0.5
2.4
4.6
5.0
4.2
3.6
11.8
0.9
0.4
1.4
1.0
0.8
1.1
1.9
0.7
4.3
0.7 |
7.0
0.8
8.6
6.2
6.0
6.6
19.8
7.6
3.5
4.8
3.0
0.8
1.4
2.1
0.5
5.3
1.5
2.8
1.9
2.3
10.8
0.9
5.8
7.5
9.7
5.3
5.2
16.6
1.3
0.8
2.2
1.3
1.0
1.5
3.7
1.3
7.2
2.6 |
Fuente: International Crime (Victim) Survey, 1996.
Para más información, sírvase poner en contacto con la Oficina de Información
y Prensa de la OIT (PRESSE), en el número de Teléfono: +41.22.799.7940 o en el
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E-mail: presse@ilo.org.
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