La empresa tiene que renovar 45 autobuses de más de 16 años de antigüedad antes del 10 de septiembre

La crisis de Arriva amenaza con dejar sin transporte escolar a 6.500 niños

La Voz de Galicia, 5 de agosto de 2004
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ECONOMÍA

La multinacional británica presta este servicio en 28 concellos de A Coruña
Arriva desembarcó en Galicia en 1999 con la compra de la coruñesa 'Ideal Auto'
Arriva tiene 225 autobuses, 45 de los cuales debe renovar porque tienen más de 16 años de antigüedad
El principal objetivo de la multinacional británica en los últimos meses ha sido desprenderse de sus empresas en la comunidad gallega

Mario Beramendi
SANTIAGO

La crisis económica que padece Arriva amenaza con dejar sin transporte escolar a miles de niños en el norte de Galicia. La multinacional británica tiene un serio problema encima de la mesa: la normativa sobre seguridad le obliga a renovar 45 autobuses —sobre una flota de 225— que tienen más de 16 años de antigüedad. Y la empresa, sumida en graves problemas de gestión, apenas tiene tiempo para resolver este asunto antes del 10 de septiembre, que es cuando se inicia la prestación del servicio en los colegios.
Fuentes consultadas por este periódico han reconocido que la alternativa de comprar 45 autobuses —lo que supone un coste de 8 millones de euros— es inviable porque esta operación requiere, como mínimo, un plazo de seis meses, con lo que no se llegaría a tiempo para atender los colegios.
Arriva maneja ahora dos posibilidades a contrarreloj. La primera es comprar vehículos usados de menos de 16 años a otras empresas. Es una alternativa difícil porque todas las compañías han renovado su flota y no hay coches a la venta. La otra posibilidad sería destinar los 40 autobuses viejos y que Arriva debe renovar a líneas de transporte de viajeros y utilizar los más nuevos para prestar el servicio a los colegios.

Mala gestión
La empresa ofrece transporte escolar en 28 ayuntamientos de la provincia de A Coruña y una decena de concellos en el norte de Lugo; cubre 183 rutas y mueve en período lectivo a unos 6.500 niños al día.
La multinacional británica arrastra graves problemas económicos. Desembarcó en Galicia en 1999 con la compra de Ideal Auto por 27,6 millones de euros. Y luego adquirió Transportes Finisterre por 7,21. Arriva tiene ahora unas pérdidas anuales de más de dos millones de euros. Y esta buscando un comprador. Quien lo intentó primero fue Raúl López, propietario del Grupo Monbús, pero no reunió el dinero suficiente. La última operación también resultó fallida. Autocares Vázquez acordó con Arriva la compra de Finisterre por 12 millones. Pero la compañía de A Coruña, que lidera el empresario Alfredo Vázquez, tampoco ha encontrado el respaldo de Caixa Galicia para financiar esta operación. La entidad que dirige José Luis Méndez pretendía que entrarán más socios y, finalmente, Arriva ha visto cómo no se concretaba la venta de Transportes Finisterre, una firma de 147 empleados y con una flota de 80 autobuses.

La Xunta asegura que conoce el problema y espera que se resuelva

La Consellería de Política Territorial, departamento competente en materia de transporte, confirmó ayer a este periódico que tiene conocimiento de la existencia de este problema y que ya ha mantenido una reunión con Arriva para buscar soluciones. La Administración gallega aseguró tener el compromiso de la multinacional británica de que este problema se resolverá antes del 10 de septiembre y avanzó que llevará a cabo todas las inspecciones que sean oportunas.

Municipios afectados
Los concellos de A Coruña en los que Arriva presta transporte escolar son Aranga, Monfero, Ares, Arteixo, Betanzos, Bergondo, Pontedeume, Moeche, Carballo, Cariño, Carnota, Cee, Muxía, Corcubión, Fene, Mugardos, Fisterra, Muros, Ortigueira, San Sadurniño, Laracha, Miño, As Pontes, Val do Miño, O Pino, Santiago, Camariñas y Vimianzo. A esta lista hay que sumar otra decena de ayuntamientos del norte de Lugo, en los que la multinacional británica ofrece también este servicio.

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